jueves 10 de febrero de 2011

En memoria del hermano Javier Martínez de Antoñana

En la madrugada del día 9 de febrero, el hermano Javier Martínez de Antoñana falleció, tras pocos meses de luchar contra un cáncer que dio la cara tarde, cuando ya estaba demasiado extendido como para atajarlo.

El Hno. Javi nació en Onraita (Álava) el 12 de agosto de 1950, en el seno de una familia de hondas raíces cristianas, campesina y numerosa, siendo el menor de siete hermanos. Ingresó en la Sociedad de San Pablo, en la Casa de Zalla (Vizcaya), el 23 de septiembre de 1964. En la misma Casa de Zalla hizo el Noviciado, a cuya conclusión emitió la primera profesión religiosa el 8 de septiembre de 1972 y la profesión perpetua en la Casa de Las Rozas (Madrid), el 8 de septiembre de 1981. Cursó los estudios básicos y de Bachillerato Superior en el Colegio Apostólico de Zalla, entre 1964 y 1971.

Después de haber sido asistente de Aspirantes durante un año en la Comunidad de Zalla, pasó a colaborar en la Administración de la revista Familia Cristiana, en Zalla (Vizcaya), desde 1976 hasta 1978 y, en Madrid, acompañando el traslado de sede de esta revista a la capital de España, de 1978 a 1986. A partir de este último año, el Hno. Javi pasa de la Administración de Familia Cristiana a la Administración de las librerías, primero en Oviedo (1986-1999) y, posteriormente, en Bilbao (1999-2009). Estando en la librería San Pablo de Oviedo compaginó su implicación en la librería con tres mandatos como Delegado del Superior Provincial en la Comunidad local de esta ciudad. Finalmente, tras el cierre de la Comunidad de Bilbao, en diciembre de 2009, el Hno. Javi fue trasladado a la Comunidad de Las Rozas (Madrid) para seguir prestando sus servicios, como librero, en la librería San Pablo de la Plaza de Jacinto Benavente, sita en el centro de Madrid.

Sintiéndose bien de salud, a finales de julio de 2010 comenzó a padecer pequeñas molestias de estómago. Inicialmente los médicos restaron importancia a los síntomas que presentaba, pero como las molestias seguían aumentando, volvió a los médicos a mediados de agosto. Entonces diagnosticaron un tumor de estómago, procediendo rápidamente a la intervención quirúrgica el 30 de agosto, pero vieron que el tumor ya había hecho metástasis. Estaban seriamente afectados el estómago, el páncreas, el hígado, por lo que no pudieron concluir la intervención quirúrgica. A partir de entonces, el Hno. Francisco Javier Martínez de Antoñana y Fernández de Trocóniz, Javi, como le llamábamos familiarmente, se fue apagando de manera muy rápida.

El Hno. Javi, de carácter más bien reservado y un poco tímido, ha sido una persona sencilla, humilde, sensible y acogedora, muy familiar en el trato con los hermanos y de ejemplar fidelidad en su vida de oración y de entrega al apostolado, gran amante de su vocación como Discípulo del Divino Maestro.
Acompañamos a este querido hermano, Discípulo del Divino Maestro, con la oración para que pueda gozar de la dicha sin fin, en la visión de Dios “cara a cara” (1Cor 13,12) reservada a quienes han amado a Cristo aun sin haberle visto y sin verle han creído en él (cfr. 1Pe 1,8). Y le pedimos al Hno. Javi que interceda ante el Señor por la Congregación, por todas las vocaciones y, en particular, por los Discípulos del Divino Maestro de la Provincia de España.

Don Vincenzo Vitale, ssp

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